Para el almíbar: 40 g de azúcar, zumo y ralladura de una naranja
Preparación
El día anterior, o un rato antes, lavad bien las naranjas y hervidlas desde frío hasta que, al pincharlas con un cuchillo, notéis que están blandas. Cortadlas para quitarles las pepitas, si las hay. Trituradlas enteras con las hojas de romero. Añadid la sémola para que se hidrate un poco.
Batid los huevos y el azúcar hasta que tomen un tono blanquecino y una textura cremosa. Añadid la mezcla de naranjas trituradas con sémola y la almendra molida. Mezclad lo justo para que quede todo homogéneo, sin batir.
Ponedlo en un molde antiadherente (o untado con mantequilla) y metedlo en el horno, precalentado a unos 175 grados, durante 35-40 minutos. Pasado este tiempo, comprobad el punto de cocción pinchando con un cuchillo fino: si sale limpio, ya está hecho.
Mientras se cuece, preparad el almíbar poniendo en un cazo 40 g de azúcar con el zumo y, opcionalmente, la ralladura de una naranja. Hervidlo un rato hasta que tome consistencia de almíbar ligero (mejor que no quede muy espeso), vigilando que no se queme.
Cuando saquéis el pastel del horno, pinchad toda la superficie con un cuchillo fino (sin que se vean agujeros) y repartid el almíbar para que penetre.
Opciones de decoración: naranja confitada laminada, cobertura de chocolate...
Receta original deAlba Estévez Martínez, dietista-nutricionista y cocinera.