Preparación
Dejar el maíz escairado en remojo durante unas 24 horas.
Pasado este tiempo, lavarlo bien y escurrirlo.
Ponerlo en una olla con abundante agua y cocerlo desde frío, es decir, poniendo el maíz con el agua desde el principio. Cuando hierva, si se quiere, se puede añadir sal y unos dientes de ajo para aromatizar (tardará unas dos horas y media en estar cocido; dependerá, en parte, del punto de cocción que nos guste y de si lo hemos dejado más o menos tiempo en remojo). Escurrirlo y aliñarlo al gusto (una pizca de flor de sal, pimienta, aceite de oliva aromatizado con romero...).
Esta es la cocción básica para conseguir un maíz cocido «al dente». A partir de aquí podemos terminar de elaborarlo como plato principal, como acompañamiento...