Preparación
Calentar el horno a 200 º con gratinador. Cortar el calabacín en bastoncitos de medio centímetro de grosor por tres o cuatro centímetros de largo. Ponerlos en una bandeja de horno y dorarlos a fuego fuerte. También se pueden marcar a la plancha. Cuando el calabacín esté dorado, retirarlo del fuego y dejarlo enfriar a temperatura ambiente.
Poner abundante agua con sal en una olla (aproximadamente 1 l por cada 100 g de pasta) y, cuando rompa a hervir, añadir los casarecce y dejarlos cocer a fuego fuerte entre 12 y 14 minutos. Una vez cocidos, escurrirlos. Ya escurridos, añadirles un chorrito de aceite para que no se peguen y dejarlos enfriar a temperatura ambiente.
Cuando la pasta y el calabacín se hayan enfriado, ponerlos en un bol por capas, así ayudaremos a mezclar mejor los ingredientes: la rúcula, la pasta, el calabacín y las bolitas de mozzarella cortadas por la mitad. Aliñar con sal, pimienta y aceite al gusto y, si se quiere, también se puede añadir la piel de medio limón rallada muy fina, que aportará un toque de frescor extra al plato. Mezclar de abajo arriba, suavemente, con unas espátulas, y ya está listo para servir.
Receta de L’Escairador.